Una ensalada vegetariana muy fresca que da buen uso a las hierbas y a los tomates que hayan quedado de otras comidas y que, aun así, resulta bastante contundente para el almuerzo.
El pepino suma frescura, los pistachos aportan crunch y la mozzarella, con su textura tierna y cremosa, redondea el aderezo de limón. Alcanza para dos personas si se sirve como plato principal o para cuatro si se ofrece como acompañante, y su preparación toma solo 15 minutos, ya que no hay que cocinar nada.
Ingredientes necesarios
1 limón, ralladura
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de crema fresca o yogur, algo más para un aderezo más cremoso
1/2 cucharadita de azúcar en polvo
1/2 pepino grande o 2 pepinos pequeños, en rodajas o en trozos
2 tomates verdes, o cualquier tomate que prefieras, en gajos
1 ramillete pequeño de perejil, picado
1 ramillete pequeño de eneldo, picado
1 puñado de pistachos pelados, picados
1 bola grande de mozzarella
Sal y pimienta, al gusto
Aceite de oliva extra, opcional, para terminar
1. Preparar el limón
Pon la ralladura de limón dentro de un tazón grande.
Separa los gajos cortando entre las membranas y deja que caigan directamente en el tazón.
Exprime el jugo que queda en las membranas y en los trozos de cáscara que retiraste.
Usar la ralladura, la pulpa y el jugo aporta al aderezo varias capas de sabor a limón. La ralladura entrega fragancia, mientras que los gajos aportan estallidos más intensos de acidez repartidos por toda la ensalada terminada.
2. Mezclar el aderezo
Al tazón añade 3 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de crema fresca o yogur, el azúcar en polvo y la sal y la pimienta suficientes.
Bate la mezcla hasta que el aderezo se vea cremoso y bien unificado.
Gracias a la acidez del limón, el aceite logra emulsionarse en vez de quedarse del todo separado, y la crema fresca aporta a la mezcla una consistencia más suave y rica. Si te gusta un aderezo sobre todo cremoso, incorpora un poco más de crema fresca o yogur tal como se indica en la receta original.
3. Armar la ensalada
Pon el pepino ya preparado y los gajos de tomate en otro tazón grande.
Incorpora la mayor parte del perejil y del eneldo picados, pero guarda un poco de cada uno para el adorno final. Procede igual con los pistachos picados.
Vierte la mayor parte del aderezo de limón y mezcla con suavidad hasta que los vegetales, las hierbas y los frutos secos queden cubiertos por igual.
Apartar un poco de aderezo y de ingredientes para el topping sirve para lograr distintas texturas en el plato terminado, en vez de dejar todos los ingredientes revueltos por completo.
4. Incorporar la mozzarella
Desgarra la mozzarella en pedazos justo encima de la ensalada.
Si la desgarras en lugar de cortarla de forma ordenada, se forman bordes irregulares que retienen más aderezo y la ensalada conserva un aire relajado en lugar de verse demasiado arreglada.
Vierte el aderezo que quedaba y esparce luego por encima el perejil, el eneldo y los pistachos reservados.
Si lo deseas, termina con un chorrito pequeño y extra de aceite de oliva.
Servir bien fría
Sirve la ensalada enseguida, así se aprecia mejor el contraste entre el pepino crujiente, los tomates jugosos, la mozzarella tierna y los pistachos crujientes.
El aderezo de limón tiene el brillo justo para equilibrar la riqueza del queso, mientras que el eneldo y el perejil aportan al plato un sabor fresco y verde muy particular. Los tomates verdes quedan especialmente bien porque su textura más firme y su acidez ligera complementan los elementos cremosos, aunque también se pueden usar tomates maduros de los habituales.
La ensalada resulta lo bastante contundente para comerla sola, aunque también admite mezclarse con pasta o servirse al lado de una comida más grande.
Cómo conservarla
Lo mejor es consumir esta ensalada en aproximadamente un día.
Con el paso de las horas, el pepino y los tomates van soltando agua poco a poco dentro del aderezo, de modo que la mezcla se vuelve cada vez más suelta y jugosa. Ese líquido extra forma parte de la idea lúdica de "pantano" que hay detrás del plato original, aunque las texturas alcanzan su mejor punto justo después de que todo se haya ensamblado. Si piensas prepararla con antelación, puedes hacer el aderezo y picar las hierbas por separado, y reunir todo más cerca del momento de servir. El resultado es una ensalada refrescante que se siente cremosa sin llegar a ser pesada, con limón, hierbas y pistachos que mantienen cada bocado lleno de energía.
Para terminar
Esta ensalada vegetariana es una opción perfecta para sacarle provecho a ingredientes frescos y armar un plato completo y delicioso. Su combinación de sabores, texturas y colores la vuelve una alternativa versátil que se puede servir como plato principal o como acompañante. Además, lo sencillo y rápido de su preparación la transforma en una opción ideal para cualquier día de la semana. ¡Disfruta de esta deliciosa y fresca ensalada!
Ensalada fresca de pepino, tomate y mozzarella con aderezo de limón
Una ensalada vegetariana muy fresca que da buen uso a las hierbas y a los tomates que hayan quedado de otras comidas y que, aun así, resulta bastante contundente para el almuerzo. El pepino suma frescura, los pistachos aportan crunch y la mozzarella, con su textura tierna y cremosa, redondea el aderezo de limón.…
