Convertir ingredientes frescos en una comida casera llena de sabor es muy sencillo con unos tomates rellenos. Rellenos de garbanzos, migas de pan, ajo y hierbas aromáticas, estos tomates al horno quedan tiernos por fuera y con un relleno sabroso cubierto por una capa ligeramente crujiente.
Los ingredientes se preparan sin complicaciones y el horno se encarga de casi todo. Quedan bien para el almuerzo, para la cena o como un acompañamiento lleno de color junto a una ensalada fresca.
Ingredientes
6 tomates medianos maduros
1 taza de garbanzos cocidos, escurridos
¾ taza de migas de pan fresco
2 dientes de ajo, picados finamente
3 cucharadas de aceite de oliva
¼ taza de perejil fresco, picado
2 cucharadas de albahaca fresca, picada
1 cucharada de jugo de limón
½ cucharadita de orégano seco
Sal, al gusto
Pimienta negra, al gusto
Preparación y tiempo de cocción
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30-35 minutos
Tiempo total: aproximadamente 55 minutos
Porciones: 3-6, dependiendo del tamaño de la porción.
Instrucciones
1. Precalentar el horno hasta los 190 °C (375 °F).
2. Retirar la parte superior de los tomates y vaciar el centro. Picar la pulpa que se reserva.
3. Mezclar en un bol los garbanzos, la pulpa de tomate, el ajo, las migas de pan, las hierbas, el jugo de limón, el aceite de oliva, la sal y la pimienta.
4. Acomodar los tomates en una fuente apta para horno y rellenar cada uno de ellos.
5. Rociar un poco de aceite de oliva por encima del relleno.
6. Hornear entre 30 y 35 minutos, hasta que los tomates se ablanden y el relleno se dore.
7. Dejar que reposen unos minutos antes de servir.
Claves para un buen resultado
El relleno tiene que quedar húmedo, pero nunca empapado. Al hornearse, los tomates sueltan líquido, así que conviene no añadir más humedad de la necesaria. Las migas de pan absorben esos jugos y dan al conjunto una textura más sustanciosa. Usa tomates de tamaño parecido para que todos se cocinen por igual. Si el relleno se dora antes de tiempo, tapa la fuente ligeramente con papel de aluminio durante el resto de la cocción. Las migas gruesas de pan fresco resultan muy útiles cuando se busca una capa crujiente por encima, mientras que las migas más finas dan un relleno más compacto.
Ideas para servir
Sirve los tomates calientes como plato principal ligero, o bien acompáñalos con verduras asadas, cereales cocidos o una ensalada verde recién hecha. Su punto salado marida bien con guarniciones sencillas que dejen brillar a las hierbas y a los garbanzos. Si quieres cambiar un poco, añade al relleno unas aceitunas picadas o unos pimientos asados muy picados. Un poco de ralladura de limón también realza el sabor. Conviene mantener estos añadidos en su justa medida, para que sumen en lugar de tapar a los ingredientes principales. Guarda las sobras en un recipiente tapado dentro de la nevera y recalienta por completo antes de servir. Durante el almacenamiento la superficie puede reblandecerse, pero volver a calentar en el horno ayuda a recuperar algo de crujiente. Estos tomates rellenos reúnen ingredientes de todos los días en un plato al horno muy satisfactorio: los garbanzos aportan cuerpo, las migas de pan dan textura y las hierbas frescas dejan un final aromático. Con una preparación sencilla y menos de una hora de principio a fin, la receta resulta una opción práctica para una comida casera acogedora y fácil de adaptar.
Tomates Rellenos de Garbanzos al Horno
Convertir ingredientes frescos en una comida casera llena de sabor es muy sencillo con unos tomates rellenos. Rellenos de garbanzos, migas de pan, ajo y hierbas aromáticas, estos tomates al horno quedan tiernos por fuera y con un relleno sabroso cubierto por una capa ligeramente crujiente. Los ingredientes se…
